Las medidas recientes en materia tributaria introducen un cambio de funcionamiento en la relación entre la Administración Tributaria y el sector productivo. Según el abogado tributarista Leonardo Palacios, los ajustes adoptados permiten agilizar trámites, reducir discrecionalidad y recuperar seguridad jurídica en procedimientos que durante años generaron fricciones y retrasos.
Palacios explicó que uno de los avances más relevantes ha sido la corrección de distorsiones operativas en procesos clave como el Registro de Información Fiscal (RIF) y la eliminación de verificaciones previas en la facturación, prácticas que ralentizaban la actividad económica y aumentaban la carga administrativa sobre las empresas.
También destacó la revisión de obstáculos en el Saren, un organismo que —dijo— “se estaba convirtiendo en un freno para el desarrollo económico”.
Insistió en que el cumplimiento fiscal requiere un paradigma bidireccional: el contribuyente debe cumplir con sus obligaciones, pero el Estado debe garantizar debido proceso, límites claros a la potestad normativa y ausencia de cobros fuera de la ley.
“El contribuyente debe internalizar la necesidad de pagar impuestos, pero también tiene derechos fundamentales, libertad económica y derecho de propiedad”, afirmó.
Palacios subrayó la importancia de un diálogo técnico continuo entre autoridades, gremios y la institucionalidad empresarial. Mencionó a la Asociación Venezolana de Derecho Tributario (AVDT) y al Colegio de Contadores Públicos como actores esenciales para consolidar una política fiscal con bases consensuadas, capaz de sostener la viabilidad económica y la productividad del país.
Fuente: Finanzas Digital