Las importaciones de crudo venezolano por parte de Estados Unidos se encaminan a alcanzar su mayor nivel en casi una década. El aumento responde, entre otros factores, a la preocupación por posibles interrupciones del suministro de petróleo pesado desde Canadá debido a los incendios forestales que afectan a ese país.

Las refinerías estadounidenses están incrementando sus compras de petróleo venezolano en un momento de elevada demanda de crudo pesado y crecientes riesgos para el abastecimiento desde Canadá, uno de sus principales proveedores de este tipo de hidrocarburos.

Según datos recopilados por Bloomberg, las importaciones de petróleo venezolano podrían alcanzar 804.000 barriles diarios en los cargamentos que llegarán durante julio, el volumen más alto desde 2017.

El flujo de crudo venezolano hacia Estados Unidos prácticamente desapareció en 2019, cuando las sanciones estadounidenses interrumpieron las compras. Sin embargo, las importaciones se reanudaron este año tras los hechos del 3 de enero, de acuerdo con la información publicada por Bloomberg.

El incremento de las compras coincide con la amenaza que representan los incendios forestales en Canadá para la producción de crudo pesado, un tipo de petróleo cuyas características son similares a las del venezolano.

Las altas temperaturas y la sequía elevan el riesgo de incendios que pueden obligar a evacuar trabajadores, reducir la producción e incluso interrumpir el suministro hacia las refinerías estadounidenses.

Ante esa posibilidad, las plantas ubicadas principalmente en la costa del Golfo de México han reforzado sus adquisiciones de petróleo venezolano como medida preventiva para asegurar el abastecimiento.

Suben los precios del crudo venezolano
La mayor demanda también ha comenzado a reflejarse en los precios.

De acuerdo con personas familiarizadas con el mercado citadas por Bloomberg, el petróleo venezolano que se comercializa en la costa estadounidense del Golfo pasó de negociarse con un descuento de 15 dólares por barril frente al Brent en mayo a alrededor de 10 dólares por barril en la actualidad.

La reducción de ese descuento suele interpretarse como una señal de mayor apetito por este tipo de crudo entre las refinerías.

Márgenes de refinación en máximos
El contexto internacional también favorece la demanda.

Las refinadoras estadounidenses atraviesan uno de sus períodos más rentables de los últimos años gracias a la combinación de bajos inventarios y problemas de suministro derivados de la reactivación del conflicto entre Irán e Israel y de los ataques con drones ucranianos contra instalaciones petroleras rusas.

Según Bloomberg, el margen de refinación conocido como «crack spread 3-2-1» en la costa del Golfo alcanzó la semana pasada su nivel más alto desde, al menos, 2012.

El aumento de las compras por parte de Estados Unidos representa además una salida para el petróleo venezolano, cuyos inventarios en el Caribe se han reducido lentamente después de que China —que durante años fue su principal comprador— no haya adquirido cargamentos en lo que va de 2026.

Al mismo tiempo, varios buques cargados con crudo permanecen frente a las costas de África y Asia como consecuencia del exceso de oferta generado tras la breve reapertura del estrecho de Ormuz.

Actualmente, la mayor parte del petróleo venezolano es comercializada por las firmas internacionales Trafigura Group y Vitol Group, que asumieron la comercialización del crudo venezolano tras los cambios políticos ocurridos este año.

Fuente: Finanzas Digital