La compañía energética North American Blue Energy Partners (Nabep) inició el despliegue de 11 nuevos taladros de reacondicionamiento y mantenimiento (workover) de 550 caballos de fuerza en campos petroleros venezolanos. Se trata del primer ingreso de sistemas móviles de este tipo al país en más de 15 años.
La incorporación de esos equipos se suma al arribo, el 7 de octubre, de dos taladros de perforación de 1.500 caballos de fuerza. La firma informó que espera la llegada de maquinaria adicional en las próximas semanas para respaldar sus operaciones en el lago de Maracaibo y la faja petrolífera del Orinoco.
El lote –de acuerdo con la empresa– complementa una flota que ya cuenta con 60 taladros adquiridos, 30 calderas de vapor y 70 piezas de maquinaria pesada, lo que conforma el mayor parque de equipos pesados de la industria a escala nacional.
«Nabep avanza de manera firme en el aumento de la producción petrolera. Cada taladro que llega a Venezuela nos acerca a nuestras metas operativas y a revitalizar la economía del país», señaló el director ejecutivo de la empresa, Alejandro Betancourt.
Metas de bombeo e inversiones bilaterales
La llegada del equipamiento responde a un acuerdo suscrito en agosto entre Nabep y los departamentos de Estado y de Guerra de Estados Unidos, enfocado en expandir la capacidad extractiva de crudo en territorio venezolano.
La empresa asegura manejar derechos comerciales sobre más de 65.000 millones de barriles en reservas probadas (P1) y proyecta desembolsos cercanos a los 100.000 millones de dólares para infraestructura y optimización de pozos.
En los últimos dos años, la operadora elevó su extracción desde aproximadamente 18.000 barriles por día hasta superar los 200.000 bpd actuales, tras inversión propia calculada en 1.000 millones de dólares. El objetivo a corto plazo apunta a alcanzar producción superior al millón de barriles diarios.
Nabep mantiene nómina de 5.000 trabajadores directos y respalda a otros 10.000 empleados contratistas en el país, con sedes operativas en Caracas, Maracaibo y Lechería.
Fuente: El Nacional