El diputado a la Asamblea Nacional (AN) y presidente de la Comisión Permanente de Economía, Finanzas y Desarrollo Nacional, Jesús Faría, aseguró que la tendencia de crecimiento económico de 2021 se mantiene, aún cuando persiste la desaceleración reportada por algunos gremios del sector comercio, durante el primer semestre de 2023.
En una entrevista realizada este martes, Faría dijo que “en líneas generales hemos observado que la tendencia al crecimiento de la economía se mantiene significativamente pese a la desaceleración, particularmente en la producción”, por lo que aseguró que se estima “al cierre del 2023, el país obtenga un crecimiento de más del 5%, con lo cual se ubicaría en el primer lugar en América Latina y El Caribe”.
El parlamentario aseguró que los números positivos en la economía venezolana se deben a la empresa privada, “algo novedoso en la historia económica del país”, y considerando que Venezuela se caracteriza por ser rentista petrolero, se incluye “la recuperación, aún progresiva, de los trabajadores (sueldos) a raíz de los últimos anuncios del presidente”, en esta materia.
Consideró que el proceso de crecimiento económico del país ocurre en medio de “condiciones extraordinarias”, al referir que factores externos “impide que las políticas públicas se puedan desarrollar libremente y que la economía se pueda desplegar de una manera plena”.
Detalló que las sanciones a la industria petrolera y la confiscación de más de 30 mil millones de dólares en bienes de la nación son una limitante importante pero a su juicio, “aún así la economía crece”.
“El primer trimestre, que fue clave por la especulación cambiaria que se tradujo en mayor índice inflacionario, se logró el equilibrio económico«, resaltó.
Faría aseveró que la inflación “ha venido disminuyendo entre 5% y 6% intermensual. No es donde queremos estar, pero es significativamente inferior si lo comparamos con el 50% y hasta 80% de la hiperinflación”.
En relación a los efectos de la corrupción en la economía, al referir la acciones emprendidas recientemente por el Gobierno nacional en la que se desveló una de las más grandes tramas contra las empresas estratégicas del Estado, señaló que sin lugar a duda tienen importantes daños al país, aunque comparado con el bloqueo fue ínfimo.
Destacó que desde el año 2017 el país empezó a invertir en vivienda, salud, educación, servicios públicos, y en lo productivo, “más de ciento 60 mil millones de dólares, una cifra colosal (…) y aún así se mantiene el ritmo de crecimiento”.
“La corrupción está enquistada en las instituciones, en el procedimiento de la economía, en la actuación de empresarios”, adjudicó al resaltar la lucha del Ejecutivo contra tal situación. “La corrupción ya no pone en tela de juicio el funcionamiento de un sistema”.
Fuente: El Universal