El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, pidió toque de queda en zonas específicas y localizadas de varias ciudades para evitar más disturbios y saqueos. Esta medida fue tomada luego de un fin de semana marcado por ataques violentos contra sedes del gobierno francés.
La agencia de noticias AP reseñó que, luego de una reunión de emergencia con altos funcionarios del gobierno, Lecornu aseguró que "el sábado, a pesar de escenas de violencia grave y extensos daños materiales, nadie murió, y eso es un milagro", al tiempo que destacó la labor de los agentes de seguridad.
Aún se espera por conocer cuáles serán las zonas y el horario en los que estará vigente el toque de queda. De acuerdo con el funcionario, los detalles serían publicados al final del día lunes.
Por su parte, el ministro de Interior, Laurent Nuñez, puso a disposición su cargo este domingo; sin embargo, el presidente Macron le sugirió que no renunciara para poder responder a las necesidades de la policía en esta situación de emergencia. Según el mandatario, se vio obligado a rechazar la renuncia de Nuñez "dada la necesidad de mantener el mando de las fuerzas del orden en el contexto actual".
"Presenté mi renuncia porque soy responsable de todo lo que está ocurriendo. Ahora, la verdadera cuestión es garantizar que esto no vuelva a suceder. (…) Evidentemente, tenemos que ser mejores para anticipar el tipo de movilización que se está desarrollando", declaró Nuñez a una radio francesa.
El funcionario reconoció que las autoridades habían “perdido el control” en algunas grandes ciudades el sábado, donde cientos de comercios fueron saqueados. “No se puede mirar a los comerciantes a los ojos cuando cientos de negocios han sido saqueados y decir que no hemos perdido el control en algunas de estas grandes ciudades. Evidentemente”, citó AP al ministro de Interior.
Fuente: El Universal