La firma de investigación y consultoría de riesgo político, Eurasia Group, destacó sobre la reestructuración de deuda de Venezuela que la licencia aún no permite negociaciones directas con los acreedores, que dependerán en gran medida de las preferencias de la Administración del Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump.

Asimismo, resaltó que hasta el momento, la Casa Blanca y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, han planteado que la estabilización económica de Venezuela «es su prioridad inmediata», por lo que hay «pocos indicios de que tengan prisa por avanzar con una reestructuración» de la deuda.

«Si bien las preferencias de los acreedores son diversas, cualquier eventual reestructuración probablemente requerirá la participación del Fondo Monetario Internacional (FMI), para contar con datos económicos creíbles y un marco macroeconómico», indicó.

La firma enfatizó que hasta el momento, la colaboración entre las autoridades venezolanas y el Fondo Monetario Internacional «sigue siendo incipiente, y el proceso del Artículo IV aún tardará al menos entre 6 y 12 meses, si no más».

«Esto sugiere que es poco probable que las conversaciones sobre la reestructuración avancen rápidamente, dada la incertidumbre en torno al calendario electoral y la disposición de una futura administración a aceptar los términos de una reestructuración liderada por Rodríguez, otro posible obstáculo», puntualizó en su informe publicado por el economista Asdrúbal Oliveros.

Fuente: Banca y Negocios