La firma estadounidense de servicios petroleros Halliburton Co. inició una fase de reconstrucción discreta de su presencia en Venezuela, canalizada a través de nuevos procesos de reclutamiento de personal y la suscripción de acuerdos de cooperación energética.
La compañía, que replegó el grueso de sus actividades en el país hace cuatro años, mantiene activa en su portal corporativo una convocatoria abierta desde el 4 de septiembre para conformar una base de datos de talento local. La búsqueda no persigue cubrir un puesto inmediato, sino estructurar un perfil de candidatos técnicos, ingenieros y especialistas en logística, finanzas y operaciones ante la futura apertura de posiciones.
El registro público de empleo incluye convocatorias vinculadas a La Asunción (Nueva Esparta) y puestos específicos en Maturín (Monagas) para el mantenimiento de equipos de perforación y evaluación de pozos (Logging & Perforating).
Alianzas estratégicas
La búsqueda de personal se alinea con las recientes iniciativas comerciales de la corporación. El pasado 21 de septiembre, Halliburton anunció la firma de memorandos de entendimiento no vinculantes con Eneva, operador privado de gas natural en Brasil, y con WESCA, firma venezolana de ingeniería.
Dichos acuerdos buscan aplicar herramientas digitales de interpretación de subsuelo para la evaluación y planificación de yacimientos de petróleo y gas en territorio venezolano.
Este movimiento sucede a la resolución de tensiones judiciales prolongadas. En diciembre de 2025, un tribunal local ordenó la subasta de equipos de la empresa valorados en 6,6 millones de dólares, medida paralizada tras gestiones diplomáticas.
Posteriormente, en julio de 2026, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dictó una medida cautelar que ordenó la devolución de los bienes embargados en el estado Zulia y autorizó el reinicio de las actividades productivas de Servicios Halliburton de Venezuela.
Pese a que la directiva de la empresa (encabezada por su CEO Jeff Miller) ratificó la capacidad de movilizar sus equipos en cuestión de semanas, la puesta en marcha de proyectos a gran escala dependerá de las exenciones regulatorias expedidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, de la definición de mecanismos seguros de pago y de la superación de cuellos de botella operativos en la infraestructura nacional.
Fuente: Finanzas Digital