La reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos introduce un esquema fiscal más competitivo para la industria petrolera venezolana, según especialistas consultados. Los cambios reducen la carga parafiscal, redefinen regalías e impuestos y buscan mejorar la rentabilidad de los proyectos en un momento en que el país intenta atraer inversión y recuperar su producción.
Los artículos 51 y 56 —que fijan regalías de hasta 30% y un impuesto integrado de hidrocarburos de hasta 15% sobre los ingresos brutos— representan un giro significativo en la estructura fiscal del sector. La reforma elimina impuestos superficiales, de extracción, de consumo y de registro de exportación, lo que reduce de forma sustancial la carga parafiscal.
“Crea un marco fiscal muy atractivo que mejora la rentabilidad y el potencial de los proyectos”, señaló. Este alivio tributario, añadió, es especialmente relevante para campos verdes o vírgenes, que requieren inversiones iniciales más altas y cuyos periodos de retorno se vuelven más favorables bajo el nuevo esquema.
Impacto económico y entrada de divisas
Para Oswaldo Felizzola, coordinador del Centro Internacional de Energía y Ambiente (CIEA), el atractivo fiscal se traduce en un incentivo directo para que ingresen nuevas empresas y se reactive la actividad en regiones petroleras deprimidas como Zulia, Monagas y Anzoátegui.
Recordó que cerca del 50% del PIB venezolano y el 95% de las exportaciones dependen del petróleo, por lo que permitir la comercialización directa —especialmente hacia Estados Unidos, donde el crudo venezolano obtiene mejores precios— generaría un flujo adicional de divisas.
“Eso significa nuevas compañías, nuevas zonas comerciales, ingreso de tecnología y movimiento económico en regiones donde el petróleo es prácticamente la única industria”, afirmó en entrevista con Unión Radio.
Felizzola estima que la transición tomará al menos 180 días, período de vacación legis mientras se ajustan los aspectos legales y administrativos. Durante ese tiempo, empresas como Chevron deberán decidir si permanecen como empresas mixtas o migran a los nuevos contratos para el desarrollo de actividades primarias. Otras compañías como ExxonMobil o ConocoPhillips podrían evaluar su ingreso.
Sin embargo, advirtió que el país enfrenta un desafío clave: el desconocimiento del estado real de los pozos y taladros tras años de deterioro. “Ese diagnóstico será determinante para avanzar”, dijo.
Aun así, considera que, si se cumplen los acuerdos entre Washington y Caracas, podría verse una recuperación relativamente rápida de la producción una vez que arranque el proceso de transición.
Fuente: Finanzas Digital