La Asamblea Nacional aprobó en primera discusión tres proyectos vinculados al área económica —la reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos, la Ley de Simplificación de Trámites Administrativos y la Ley en Defensa de los Derechos Socioeconómicos—, pero el paquete legislativo no incluye una reforma fiscal. Para el tributarista Daniel Betancourt, esa ausencia deja incompleta la agenda económica del Ejecutivo.
En entrevista con Unión Radio, Betancourt señaló que el sistema tributario venezolano impone una carga desproporcionada sobre el sector formal y que su revisión debería formar parte del mismo esfuerzo legislativo. “Todos los contribuyentes formales tienen una carga fiscal pesada”, afirmó.
“Todos los contribuyentes formales tienen una carga fiscal pesada”, expresó.
Según el especialista, la presión tributaria se refleja directamente en los precios, aun cuando la discusión pública suele centrarse en el tipo de cambio. Recordó que en la estructura de costos confluyen impuestos nacionales —como el IVA, el Impuesto Sobre la Renta y el IGTF— junto con tributos estadales, municipales y una amplia gama de cargas parafiscales. “En la formación del precio hay un gran porcentaje de tributos”, señaló.
Componente pendiente
Betancourt valoró que el Ejecutivo haya impulsado iniciativas económicas en la Asamblea, pero advirtió que sin una reforma fiscal el esfuerzo queda incompleto. A su juicio, el país necesita armonizar los distintos niveles de imposición, eliminar supuestos de doble tributación y reducir el costo de cumplir con las obligaciones formales. “Que no me graven varias veces lo mismo; que ser formal no sea tan costoso”, resumió.
El abogado también insistió en la necesidad de ampliar la base tributaria, incorporando al sector informal mediante mecanismos simplificados como monotributos o declaraciones reducidas. “Todos sabemos que existe y que mueve dinero”, dijo, al referirse a la economía no registrada.
Para Betancourt, cualquier reforma fiscal seria requerirá un debate amplio y plural, con participación de académicos, gremios, empresarios y el propio Estado. “Ojalá se llegue a un resultado tan optimizado como el que se busca en sectores como el de los hidrocarburos”, afirmó.
Legislación desfasada frente a la economía real
El especialista subrayó que la normativa vigente no reconoce la creciente presencia de divisas en las transacciones cotidianas. “La moneda extranjera tiene protagonismo y eso no está reconocido en la Ley de Impuesto Sobre la Renta. La primera idea sería actualizar esa ley”, señaló.
Entre los ajustes necesarios mencionó la recuperación de la progresividad del tributo, el reconocimiento del ajuste por inflación —del cual fueron excluidos los contribuyentes especiales— y la revisión de los anticipos del ISLR, que calificó como una carga adicional para el sector formal.
Betancourt concluyó que el sistema debe volverse más simple, más barato y más accesible, no solo para grandes empresas, sino también para pequeños negocios y emprendimientos, que constituyen la mayor parte del tejido económico del país.
Fuente: Finanzas Digital