Un monitoreo de Transparencia Venezuela reveló que en septiembre navegaron en aguas territoriales del país 110 tanqueros, de los cuales 47 operaron en condiciones irregulares. Entre ellos, 12 buques están sancionados por Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea, y 29 mantuvieron apagado su sistema de rastreo.
El informe de la organización, correspondiente a septiembre de 2025, detalló que los 12 buques sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC), por la Oficina de Implementación de Sanciones Financieras del Reino Unido (OFSI) y por la Unión Europea tienen sede en países como China, Vietnam, Liberia, Emiratos Árabes Unidos e Islas Seychelles.
A esta cifra se suman 6 buques furtivos y 29 que apagaron su sistema de identificación automática (AIS), lo que constituye una violación de las normas internacionales de navegación.
Buques sancionados y furtivos
Entre los buques sancionados identificados figuran el Antlia, Apus, Avril y Sensus, todos bajo bandera de Guinea y sancionados por Estados Unidos y el Reino Unido; así como el Dianchi, Guru, Malak y Samira, de Islas Comoras, sancionados adicionalmente por la Unión Europea
El informe también documenta la operación de buques catalogados como furtivos, algunos de los cuales están oficialmente fuera de servicio desde hace años. Tal es el caso del Nasca I, registrado en Panamá y fuera de servicio desde 2022, y del Yong Tong 1, inactivo desde 2019. Estas irregularidades refuerzan la hipótesis de que las banderas de conveniencia y los registros opacos se utilizan para "encubrir operaciones ilícitas", de acuerdo con Transparencia Venezuela.
Uno de los hallazgos más relevantes es la participación de navieras registradas en Emiratos Árabes Unidos, responsables de 16 tanqueros detectados en septiembre.
Entre ellas destaca la compañía Asia Charm Limited FTZ, creada en 2019 y señalada en investigaciones internacionales por facilitar transporte de crudo venezolano para evadir sanciones. Según Transparencia Venezuela, Asia Charm controla al menos 13 buques activos en aguas venezolanas.
Aunque en 2020 autoridades emiratíes anunciaron investigaciones sobre estas empresas tras reportes de la agencia Reuters, el informe subraya que no hubo consecuencias visibles y que las compañías continúan operando con total normalidad.
Riesgos por uso de criptomonedas
El reporte añade una alerta adicional: el aumento del uso de criptomonedas en las transacciones de exportación de crudo. Según Transparencia Venezuela, "esta práctica está vinculada al creciente uso de criptoactivos en el mercado cambiario oficial como sustituto del dólar".
El problema, señala la ONG, es que "estas políticas se aplican sin transparencia hacia la ciudadanía ni estudios sobre sus posibles impactos económicos. Esto, combinado con la opacidad en el transporte marítimo, acentúa la vulnerabilidad del país a operaciones ilícitas".
La conclusión del informe es que "el comercio petrolero venezolano se desarrolla bajo un esquema opaco, plagado de riesgos de corrupción y violaciones regulatorias internacionales".
Transparencia Venezuela advierte que "mientras persista este modelo, el país seguirá expuesto a pérdidas millonarias, sanciones internacionales y daños ambientales, en un contexto donde las decisiones clave se toman sin rendición de cuentas ni escrutinio público".
Fuente: El Nacional