La economía venezolana podría estar acercándose a un punto de inflexión si ciertos indicadores comienzan a moverse en la dirección correcta. Así lo plantea el economista y consultor Asdrúbal Oliveros, quien advierte que no se trata de un cambio súbito, sino de una serie de señales que, en conjunto, podrían sugerir el inicio de una fase de mayor estabilidad.

Oliveros sitúa en el centro del análisis a la producción petrolera, recordando que Venezuela sigue siendo, ante todo, un país petrolero. A su juicio, tras la aprobación —aún pendiente de segunda discusión— de la reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos, un aumento sostenido de la producción, superior al registrado el año pasado y del orden de 250.000 barriles adicionales en 2026, sería una primera señal contundente. Si las cifras mensuales de febrero, marzo y abril muestran un crecimiento constante, ello indicaría que el impulso al sector se está traduciendo en actividad real.

Otra señal relevante sería la llegada de nuevas compañías petroleras o el regreso de actores que han manifestado interés en reingresar al país, ya sea como operadoras o como contratistas. La materialización de esos anuncios enviaría un mensaje claro sobre la percepción de riesgo y la disposición a comprometer capital en el mercado venezolano.

Inflación y tipo de cambio
Más allá del petróleo, Oliveros subraya el comportamiento de variables que la población percibe de forma directa: inflación y tipo de cambio. Una trayectoria descendente de la inflación, acompañada de una brecha cambiaria más estrecha y estable, sería una señal poderosa de que la volatilidad extrema empieza a ceder. La estabilización del mercado cambiario, añade, es clave para anclar expectativas y reducir la incertidumbre en precios.

El economista también pone el foco en el sector privado no petrolero: alimentos, salud, telecomunicaciones y comercio. El anuncio de nuevas inversiones, lanzamientos de productos, expansión de operaciones o la entrada de nuevos actores serían indicios de que las empresas empiezan a ver condiciones mínimas para planificar a mediano plazo.

En conjunto, producción petrolera al alza, mayor presencia de empresas del sector, inflación moderándose, tipo de cambio menos volátil y un sector privado más activo conforman, según Oliveros, el mapa de señales a seguir. No bastará con un solo indicador aislado, advierte, pero si varios de ellos empiezan a alinearse, se podría hablar con más fundamento de una incipiente recuperación económica.

Fuente: Finanzas Digital