La reapertura de la planta que perteneció a Goodyear en el estado Carabobo introduce un matiz poco habitual en el panorama industrial venezolano: un activo paralizado durante años vuelve a operar bajo administración privada, después de un cierre que simbolizó la contracción manufacturera del país.

La instalación, ubicada en la zona industrial de Los Guayos, funcionará ahora bajo el nombre Parque Industrial Caucho. Su director ejecutivo, Christian Cuartas, afirmó que la meta es reconstruir progresivamente la capacidad productiva.

La planta aspira a fabricar 25.000 neumáticos mensuales en el primer trimestre del año y superar los 75.000 hacia finales de 2026, apoyada en inversión privada. Una parte relevante del plan es la entrada al mercado de cauchos para motocicletas, un segmento dominado por importaciones.

Cierre que reflejó la crisis

La planta había cesado operaciones en diciembre de 2018, cuando la casa matriz en Ohio concluyó que las condiciones económicas hacían inviable continuar.

En sus últimos meses, la producción había caído de un histórico de 10.000 neumáticos diarios a apenas 1.000–2.000, un deterioro que afectó la liquidez y dejó a cientos de trabajadores frente a una fábrica cerrada sin previo aviso.

El Gobierno declaró entonces “ilegal” la salida de la empresa y tomó control de las instalaciones, pero los intentos de reactivación bajo gestión estatal no prosperaron. La reapertura actual ocurre en un contexto distinto, marcado por un enfoque más pragmático hacia activos industriales paralizados.

Nuevo capítulo en un entorno aún frágil

La recuperación de la planta se produce después de un periodo de hiperinflación que, en noviembre de 2018, alcanzó una tasa anualizada superior a 1,2 millones por ciento, un episodio que devastó la capacidad operativa del sector manufacturero. Aunque la economía venezolana ha mostrado cierta estabilización en los últimos años, la industria continúa operando muy por debajo de su potencial.

La apuesta del Parque Industrial Caucho se orienta a abastecer el mercado interno y sustituir importaciones en un rubro donde la demanda se mantiene relativamente estable. El desafío será sostener la inversión y asegurar acceso a insumos y financiamiento en un entorno regulatorio y macroeconómico todavía incierto.

La reactivación de la antigua Goodyear no implica una recuperación industrial generalizada, pero sí sugiere que algunos activos paralizados pueden encontrar espacio para volver a operar bajo esquemas más flexibles que los aplicados en la década anterior.

Fuente: Finanzas Digital