La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) publicó el Índice Mundial de Innovación 2024, que refleja el retroceso de la mayoría de los países de América Latina en la clasificación de 140 economías.
Solo Chile, según el organismo, logró avanzar al puesto número 51, lo cual le permitió consolidarse como líder regional. El país andino, que en 2023 ocupaba la posición 52, superó a Brasil, que el año pasado había encabezado el ranking latinoamericano.
A nivel global no hubo cambios en la cima, debido a que Suiza se mantuvo en el primer lugar, seguida de Suecia y Estados Unidos.
Venezuela en retroceso
El resto de la región mostró retrocesos. México descendió al puesto 58, dos lugares menos que en 2023, mientras Uruguay perdió seis posiciones y quedó en el 68. Colombia (71), Costa Rica (72), Argentina (77) y Perú (80) también bajaron en la tabla.
La mayor caída la registró Bolivia, que retrocedió once puestos hasta el 111. Entre las últimas diez posiciones globales aparecen Nicaragua (130) y Venezuela (136).
“La persistente brecha insumo-producto de la innovación en la región pone de manifiesto la necesidad de reforzar los vínculos innovadores, mejorar los entornos institucionales y ampliar el acceso a una financiación eficaz”, señaló la OMPI.
El informe también destacó algunos avances. Chile sobresale en matrícula universitaria y capitalización bursátil, mientras Brasil presenta buenos resultados en producción innovadora, inversión en educación y financiamiento privado en investigación y desarrollo.
México mantiene papel clave en manufactura y comercio de alta tecnología y figura entre los 20 países más fuertes en este ámbito, según la OMPI.
Inversión en I+D global se desacelera, con niveles históricos bajos
En el plano global, el estudio advirtió que la inversión en investigación y desarrollo se desaceleró con fuerza: en 2024 creció solo 2,9%, frente a 4,4% del año anterior, la cifra más baja desde 2010. La organización prevé que este año podría caer todavía más, hasta 2,3%.
El freno fue aún mayor en el sector privado. El gasto empresarial en innovación apenas subió 1%, muy lejos del promedio de 4,6% registrado en la última década. La OMPI atribuyó el retroceso a la presión de la inflación.
“El motor de la innovación mundial no funciona a pleno rendimiento, el crecimiento más lento de las inversiones en I+D y el descenso de la actividad de capital riesgo nos recuerdan que la innovación requiere un compromiso financiero sostenido en las primeras fases”, advirtió el director general de la OMPI, Daren Tang.
Estados Unidos retuvo el tercer puesto global gracias a la solidez de su ecosistema empresarial, con especial énfasis en investigación, desarrollo de software y la creación de “unicornios”, empresas emergentes de alto valor tecnológico.
El informe también resaltó los avances de economías emergentes que lograron superar las expectativas. China se mantiene en la décima posición, mientras India (38), Turquía (43) y Vietnam (44) escalaron puestos por encima de países considerados más desarrollados en innovación.
Fuente: El Nacional