Elías Rodríguez, presidente de la Cámara Venezolana de Emprendimiento (Cavempre), advirtió que los emprendedores venezolanos siguen enfrentando un entorno que dificulta la consolidación de nuevos negocios. A su juicio, dos factores se han convertido en los principales frenos: la burocracia administrativa y la ausencia de acompañamiento técnico para sostener los proyectos en el tiempo.

Rodríguez señaló que, pese a la existencia de una ley de simplificación de trámites y de un proyecto que promete optimizar los procesos, la realidad es que los procedimientos siguen siendo lentos y engorrosos. Constituir una empresa en Venezuela puede tomar alrededor de 60 días, mientras que en otros países de la región el trámite se completa en 24 horas. “La práctica nos dice que ocurre lo contrario a lo que plantean las leyes”, afirmó.

El dirigente gremial destacó que una gran parte de la población económicamente activa está emprendiendo o quiere hacerlo, pero carece de las herramientas necesarias para que esos modelos de negocio se apalanquen y perduren. Sin formación, sin acompañamiento y sin un entorno administrativo eficiente, muchos proyectos quedan atrapados en la informalidad o no logran superar su etapa inicial.

Rodríguez insistió en que la formalización es clave para el crecimiento. Reconoció que la carga tributaria y los trámites pueden representar un desafío, pero subrayó que operar al margen limita severamente el desarrollo.

“Quienes se mantienen bajo la sombra de la informalidad tienen una capacidad de crecimiento reducida, atada a la altura de una silla. La formalidad, en cambio, abre la posibilidad de expandirse incluso fuera de nuestras fronteras”, expresó a Unión Radio.

Para Cavempre, el país necesita reducir los tiempos y trabas administrativas y, al mismo tiempo, ofrecer a los emprendedores el acompañamiento necesario para que sus proyectos evolucionen hacia empresas sostenibles.

Fuente: Finanzas Digital