El gobierno de Corea del Norte desestimó este martes las acusaciones formuladas por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos, que atribuyen a grupos de ciberdelincuencia respaldados por Pionyang el robo de 6.300 millones de dólares en criptoactivos perpetrado contra la plataforma Binance, en lo que constituye el mayor atraco financiero registrado en el sector de las monedas digitales.

A través de un comunicado difundido por la agencia oficial KCNA, Kim Yo-jong, influyente dirigente del partido gobernante y hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, calificó el señalamiento de «retórica absurda» y denunció una provocación política orientada a estigmatizar al país.

El intercambio verbal tensa aún más la relación bilateral y congela las opciones de retomar el diálogo diplomático promovido a comienzos de año por la administración del presidente Donald Trump.

Estabilización de flujos en Binance

Pese a que las salidas netas de la plataforma alcanzaron los 4.720 millones de dólares tras el ataque de la semana pasada, la directiva de Binance informó a través de la red social X que el intercambio ha comenzado a registrar una estabilización en los flujos, observando un volumen de depósitos superior al de las solicitudes de retiro por hora.

Para mitigar el impacto, la firma puso a disposición activos adicionales y desplegó incentivos para frenar la fuga de capitales y captar nuevos usuarios.

Analistas internacionales coinciden en que la veloz reacción diplomática de Pionyang responde al temor de que Washington impulse una nueva batería de sanciones cibernéticas e interdicciones financieras.

Según la firma de análisis de blockchain Elliptic, los robos atribuidos a ciberpiratas norcoreanos ascienden a 7.600 millones de dólares en lo que va de 2026, recursos que la inteligencia occidental señala como fuente clave para el financiamiento de los programas de misiles balísticos y armas nucleares del régimen.

Fuente: Finanzas Digital