La administración Trump está considerando flexibilizar las sanciones impuestas a los buques de la denominada «flota fantasma» o «flota en la sombra», que han transportado petróleo y productos derivados del petróleo desde países como Rusia, Irán y Venezuela, en un esfuerzo por reducir las tarifas de flete a nivel mundial, que actualmente se encuentran en niveles récord, según informó el miércoles un funcionario estadounidense.

Estas deliberaciones tienen lugar pocos días después de que el presidente Donald Trump levantara temporalmente las sanciones sobre el diésel ruso; una medida que suscitó una oleada de críticas por parte del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de varios países europeos y de algunos miembros del Partido Republicano en el Senado de Estados Unidos.

Las nuevas conversaciones se centran en la posibilidad de que Estados Unidos permita el transporte de «petróleo legal» en buques previamente sancionados, según indicó el funcionario estadounidense.

Esto se refiere a crudo o productos petrolíferos no sancionados por Washington, a diferencia del petróleo ruso e iraní, que sí están sujetos a medidas punitivas. El objetivo es facilitar la salida de más productos refinados y crudo desde el Golfo, señaló el funcionario.

Reducir las tarifas de flete

El secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, declaró esta semana en un video dirigido al Congreso Mundial del Petróleo en Riad que la administración estaba discutiendo la flexibilización de las sanciones a los buques de la «flota en la sombra».

El fin es reducir las tarifas de flete —que han alcanzado niveles récord, afectando la demanda de crudo estadounidense—, según informó Energy Aspects, un grupo de análisis del sector.

Las empresas que deseen utilizar los buques sancionados tendrían que presentar una solicitud ante el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, señaló el funcionario.

El Departamento de Energía afirmó que cualquier medida destinada a levantar las sanciones a la «flota en la sombra» no ayudaría a Rusia a transportar petróleo o productos derivados del petróleo. El Departamento del Tesoro remitió las consultas al Departamento de Energía.

Sin embargo, el impulso de Trump para trasladar rápidamente el diésel ruso a los mercados globales podría presionar a los departamentos gubernamentales para que autoricen su transporte a través de dichos buques. La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Los elevados precios del petróleo y el combustible representan un riesgo para Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, en las que los republicanos esperan mantener el control de ambas cámaras del Congreso. Trump levantó las sanciones sobre el diésel ruso hasta el 7 de abril.

Las tarifas de flete de buques cisterna se han disparado a máximos históricos, ya que los conflictos en Irán y Ucrania han avivado la inflación y dejado el crudo estadounidense fuera del alcance de las refinerías asiáticas, obligándolas a buscar alternativas en el Medio Oriente y América Latina.

Energy Aspects señaló en una nota a sus clientes que flexibilizar las sanciones a la «flota en la sombra» no tendría un gran impacto en las tarifas de flete, pero podría permitir un mayor movimiento de petróleo en el Medio Oriente.

Es poco probable que levantar las sanciones a estos buques —en su mayoría antiguos y con escaso mantenimiento— «añada una capacidad significativa a la flota convencional de la noche a la mañana, especialmente dado que la mayoría de los petroleros sancionados por sus vínculos con Rusia o Venezuela han seguido operando activamente en los últimos tres meses», indicó la firma en la nota, reseña Reuters.

Fuente: Banca y Negocios