La gigante energética española Repsol ha sellado un acuerdo estratégico con el Ministerio de Hidrocarburos de Venezuela y PDVSA, marcando un punto de inflexión en su relación comercial. Este pacto permite a la compañía europea retomar el control de las operaciones en la empresa mixta Petroquiriquire, garantizando no solo la eficiencia técnica, sino también mecanismos sólidos para asegurar los pagos pendientes.
Francisco Gea, director General de Exploración y Producción de Repsol, destacó la presencia ininterrumpida de la firma en suelo venezolano desde 1993. Según el directivo, la empresa cuenta con los activos y el talento humano necesarios para liderar un aumento significativo del bombeo de crudo, consolidando su compromiso a largo plazo con el sector energético nacional.
El plan de crecimiento diseñado por Repsol es ambicioso y se divide en dos fases críticas, siempre supeditadas a que se mantengan las condiciones operativas y de mercado:
Corto plazo (12 meses): Aumentar la producción bruta en un 50%.
Largo plazo (3 años): Lograr triplicar la extracción actual.
Además de fortalecer Petroquiriquire (donde Repsol posee el 40% de participación), las enmiendas realizadas al acuerdo marco original de 2023 han permitido la incorporación de los campos Tomoporo y La Ceiba. Esto amplía la duración de las concesiones y refuerza el marco logístico y comercial bajo un liderazgo compartido entre la estatal venezolana y la firma española.
Este movimiento corporativo se suma a la reciente alianza firmada entre Repsol y la italiana ENI. Ambas compañías ratificaron el mes pasado su compromiso con el proyecto Cardón IV, donde poseen participaciones iguales. Este acuerdo busca garantizar la estabilidad y sostenibilidad en la producción de gas natural durante todo el año 2026, asegurando el suministro de este recurso vital para el mercado energético.
Fuente: El Universal