El integrante del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Jorge Roig, considera que el país atraviesa un momento inédito para alcanzar un acuerdo en materia laboral. A su juicio, la revisión profunda que impulsa el oficialismo sobre el modelo de relaciones de trabajo —a la que denomina “constituyente laboral”— abre un espacio que no había existido en décadas.

Roig señaló que esta revisión, impulsada desde el movimiento chavista, excluyó a centrales históricas como la CTV y la ASIC, mientras que la Central Bolivariana de Trabajadores —alineada al oficialismo— asumió un rol protagónico. Para él, el hecho de que el propio sector oficialista esté discutiendo qué sistema laboral debe surgir constituye un cambio relevante en la dinámica interna.

La imposibilidad de un aumento salarial tradicional

El representante ante la OIT destacó que el Ejecutivo ha comenzado a hablar de ingresos y no de salarios, lo que considera una señal de reconocimiento sobre las limitaciones fiscales del Estado. Explicó que el Gobierno enfrenta una carga de aproximadamente tres millones de trabajadores públicos y cinco millones de pensionados y jubilados, lo que hace inviable un aumento salarial convencional bajo el esquema actual de prestaciones y retroactividad.

Según Roig, incluso un incremento de 10 dólares tendría un impacto financiero “impagable” para el Estado debido a las obligaciones acumuladas. Por ello, plantea que el país debe discutir mecanismos alternativos que permitan compensar los años sin aumentos salariales sin eliminar derechos adquiridos.

Hacia un nuevo esquema laboral

Roig sostiene que cualquier reforma debe preservar las prestaciones sociales, pero también ofrecer soluciones que permitan transitar hacia un sistema sostenible para trabajadores, empresas y el propio Gobierno. Entre las opciones, mencionó la posibilidad de establecer bonificaciones compensatorias por el período en el que no hubo ajustes salariales, como parte de un rediseño más amplio del sistema laboral.

A su juicio, el contexto político y económico actual crea una ventana de oportunidad para alcanzar consensos que antes parecían imposibles.

Fuente: Finanzas Digital