Este martes circuló en redes sociales una foto en la que se veía una pantalla del Aeropuerto Internacional de Maiquetía dando la bienvenida a una delegación de la Transportation Security Administration (TSA), la agencia federal estadounidense encargada de la seguridad del transporte. La imagen confirmó que funcionarios de la TSA estaban en Caracas realizando inspecciones en la principal terminal aérea del país.

Según explicó el abogado aeronáutico Rodolfo Ruíz, la delegación se encuentra en Maiquetía verificando el cumplimiento del Anexo 17 del Convenio de Chicago, que establece las normas y prácticas recomendadas en materia de seguridad aeroportuaria.

En entrevista con Circuito Éxitos, Ruíz recordó que la TSA nació en 2001 como respuesta directa a los atentados del 11 de septiembre y que, desde 2003, forma parte del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Su mandato central es evitar que aeronaves civiles sean utilizadas como armas, lo que la convierte en un actor determinante para autorizar o bloquear operaciones aéreas internacionales.

Tiene la última palabra

La visita es crucial porque la TSA es la autoridad que decide si un aeropuerto extranjero cumple con los estándares necesarios para que aerolíneas estadounidenses —o extranjeras que vuelen hacia EE. UU.— puedan operar rutas directas. La evaluación se realiza bajo el Foreign Airports Assessment Program, un programa que establece directrices y criterios técnicos para estas inspecciones.

Ruíz lo resume así: “Ellos son los que van a tener la última palabra sobre si esa operación se va a dar”. La decisión afectará tanto a aerolíneas estadounidenses como a las venezolanas que aspiran a retomar vuelos hacia ciudades como Miami, Houston o Nueva York.

¿Qué viene ahora?

Todo dependerá del resultado de la auditoría. Si la TSA concluye que Maiquetía cumple con los estándares de seguridad requeridos, el camino quedará despejado para que las autoridades aeronáuticas de ambos países autoricen la reanudación de los vuelos directos, suspendidos desde 2019.

“Dependiendo de cómo salga esa evaluación tendremos vuelos directos entre Estados Unidos y Venezuela”, afirmó Ruíz.

La visita, por tanto, no es un gesto diplomático ni un trámite rutinario: es el paso técnico indispensable para que las aerolíneas puedan volver a conectar ambos países sin escalas. Y, por primera vez en años, la presencia de la TSA en Caracas —y la bienvenida pública del aeropuerto— indica que ese escenario empieza a perfilarse como posible.

Fuente: Finanzas Digital