El esquema de subastas de divisas que el Gobierno venezolano reactivó recientemente se prepara para una expansión significativa. Según información confirmada por la firma Ecoanalítica, las autoridades incorporarán 200 millones de dólares adicionales en el muy corto plazo, que se sumarán a los 300 millones colocados la semana pasada, en un intento por ordenar la asignación de dólares y contener presiones cambiarias.

La primera fase del mecanismo fue canalizada a través de cuatro bancos privados, una estrategia que permitió concentrar la operación en instituciones con mayor capacidad operativa.

Sin embargo, fuentes del sector no descartan que la próxima etapa incluya a bancos medianos y pequeños, lo que ampliaría la capilaridad del sistema y podría reducir la migración de depósitos hacia entidades específicas.

Tres precios, tres mercados
Aunque no se han publicado ponderaciones oficiales para calcular un tipo de cambio promedio, las estimaciones de Ecoanalítica sugieren una estructura de precios diferenciada según el destino de los fondos.

Los sectores considerados prioritarios —alimentos y medicinas— habrían recibido divisas a un tipo cercano a 380 bolívares por dólar. Para el resto del aparato productivo, el precio rondó los 405 bolívares, mientras que las personas naturales enfrentaron un tipo de aproximadamente 420 bolívares por dólar.

La asignación también mostró un sesgo marcado hacia actividades esenciales: alrededor de 80% de los recursos se dirigió a sectores prioritarios, 15% a otros sectores productivos y apenas 5% a personas naturales. La focalización sugiere que el Gobierno busca administrar con mayor precisión un volumen de divisas todavía limitado, al tiempo que intenta contener la volatilidad cambiaria en un contexto de liquidez creciente.

La ampliación del esquema con 200 millones adicionales apunta a reforzar la oferta oficial de divisas en un mercado históricamente estrecho y dominado por expectativas. Para los analistas, la incorporación de más bancos podría mejorar la distribución territorial y sectorial de los recursos, aunque el impacto final dependerá de la frecuencia de las subastas y de la capacidad del Gobierno para sostener el flujo de dólares en las próximas semanas.

Fuente: Finanzas Digital