Estados Unidos trabaja en la emisión de una licencia general que levantaría parcialmente las sanciones impuestas al sector energético de Venezuela, según confirmaron tres fuentes con conocimiento directo de las discusiones. El giro marca un cambio respecto al plan inicial de otorgar licencias individuales a empresas interesadas en operar en el país.
La medida se enmarca en la estrategia de Washington tras los hechos ocurridos el 3 de enero, situación que abrió la puerta a un acuerdo petrolero valorado en 2.000 millones de dólares y a un ambicioso plan de reconstrucción de 100.000 millones para la industria energética venezolana.
En las últimas semanas, socios y clientes de Pdvsa —entre ellos Chevron— han solicitado permisos individuales para ampliar producción y exportaciones. Sin embargo, el volumen de solicitudes ha ralentizado los avances y ha generado cuellos de botella administrativos, según las fuentes consultadas. La licencia general busca precisamente agilizar ese proceso y permitir que las inversiones se movilicen con mayor rapidez.
Cambio con implicaciones operativas
La flexibilización parcial de sanciones permitiría a empresas estadounidenses y de otros países operar con mayor claridad regulatoria en Venezuela, miembro de la OPEP y poseedor de una de las mayores reservas de crudo del mundo. Aunque no se conocen aún los alcances específicos de la licencia, su emisión representaría el mayor ajuste en la política de sanciones desde que Washington endureció las restricciones al sector petrolero venezolano en 2019.
El Departamento del Tesoro y la Casa Blanca no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios, lo que sugiere que las deliberaciones continúan y que la licencia podría estar sujeta a ajustes antes de su publicación.
Fuente: Finanzas Digital