Monedas estables, entre inclusión y concentración

El profesor de Economía de la Universidad de Cornell, Eswar Prasad, advierte en un artículo publicado en el portal del Fondo Monetario Internacional (FMI) que las monedas estables, concebidas como instrumentos para democratizar las finanzas y reducir fricciones en los pagos, podrían terminar reforzando la concentración del poder económico en manos de unas pocas empresas y consolidando la hegemonía del dólar en el sistema monetario internacional.

Las monedas estables surgieron como respuesta a la volatilidad del bitcoin y otras criptomonedas, ofreciendo un medio de pago más confiable al estar respaldadas por reservas en divisas o bonos soberanos. Su uso ha facilitado remesas, pagos transfronterizos y acceso a servicios financieros digitales para personas de distintos niveles de ingreso.

Sin embargo, Prasad subraya que, lejos de la descentralización original del mundo cripto, las monedas estables dependen de la confianza en las instituciones emisoras y no en algoritmos autónomos.

La legislación estadounidense reciente ha abierto la puerta a que grandes corporaciones como Amazon o Meta emitan sus propias monedas estables. Respaldadas por balances robustos, estas iniciativas podrían desplazar a emisores más pequeños y reforzar la concentración de poder. Incluso los grandes bancos comerciales exploran la tokenización de depósitos y la emisión de sus propias monedas estables, lo que podría marginar aún más a los prestamistas regionales.

Hegemonía del dólar y tensiones globales

Las monedas estables respaldadas por el dólar son las más utilizadas en el mundo, lo que podría fortalecer indirectamente la hegemonía de la divisa estadounidense en los pagos internacionales. Este fenómeno preocupa a otros bancos centrales, como el Banco Central Europeo, que trabaja en una versión digital del euro para evitar quedar rezagado.

En economías más pequeñas y vulnerables, las monedas estables emitidas por grandes empresas podrían desplazar a las monedas locales, debilitando la soberanía monetaria y exponiendo a los países a nuevas formas de dependencia.

Prasad enfatiza que las monedas estables han puesto en evidencia las ineficiencias de los sistemas financieros tradicionales, pero también plantean riesgos: desde facilitar actividades ilícitas hasta fragmentar la integridad de los sistemas de pago. La solución, sostiene, pasa por una regulación eficaz y coordinada a nivel internacional, capaz de limitar la concentración excesiva de poder y garantizar un entorno competitivo.

Fuente: Finanzas Digital

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